En esta ocasión trataremos sobre un tipo de dependencia de la que no se suele hablar demasiado, pero no por eso deja de estar presente. Se trata nada más ni nada menos que la adicción a las compras, la cual no resulta para nada extraña en la sociedad en la que vivimos actualmente, que se caracteriza por ser consumista y por estar muy influida por la publicidad. De hecho, muchas personas llegan a sentir que necesitan ciertas cosas, cuando en realidad pueden vivir cómodamente sin tener en su poder “lo último” que salió.

Es por todo esto que hay cada vez más adictos a las compras, un tipo de socioadicción (llamada así porque la dependencia no es hacia una sustancia sino hacia actos socialmente aceptados). A pesar de que comprar cosas no es una actitud perjudicial para la salud ni para el entorno, abusar de ella sí puede resultar problemático tanto para el adicto como para sus seres queridos.

Es importante considerar que un individuo adicto a las compras generalmente siente vergüenza por su estado, por lo que difícilmente pueda reconocer que tiene un problema hasta que sus actos culminan en consecuencias graves. Además de esto, no hay que olvidar que las personas adictas a las compras suelen caracterizarse por esconder estados depresivos y ansiedad e incluso tener autoestima baja.

El problema empieza cuando una persona determinada siente placer o gratificación al comprar cosas, a tal punto de que se escapa de sus problemas mediante esta actividad o pospone otro tipo de tareas para salir de compras.

Los adictos se caracterizan por poner excusas cuando realizan compras de algún tipo, como por ejemplo: que se trataba de una oportunidad única, que estaba de oferta o que era necesario. La realidad es que esta adicción se destaca porque la persona no le da importancia a lo que adquiere, sino al acto de comprar en sí. Es por esto que un individuo con este problema puede acumular objetos o ropa que jamás va a utilizar, e incluso llega a esconderlos para que otras personas de la casa no puedan verlos.

Como ya sabrán, toda adicción genera problemas y esta no es la excepción. Un grave caso de adicción a las compras puede terminar en graves dificultades sociales, económicas y familiares.