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El alcoholismo es una enfermedad que se relaciona íntimamente con la dependencia al alcohol. Una persona alcohólica es precisamente aquella que no tiene la capacidad para abstenerse a este tipo de bebidas. Es por esto que, el alcoholismo es una adicción en la que el enfermo no tiene control sobre su consumo de alcohol, el cual generalmente se caracteriza por ser excesivo.

Además de esto, es importante destacar que existen varios tipos de alcoholismo. Sin embargo, urge aclarar que no se trata de una clasificación rígida ni única. He aquí las clases de alcohólicos que existen según la cantidad de alcohol que consumen:

- Abstemios: Son aquellas personas que, al probar alcohol, siente desagrado por su gusto y los efectos que produce. Es por esto que se niegan a volver a consumir. Dentro de este grupo se pueden incluir a los no bebedores “preocupados”, que son aquellos que no sólo no beben, sino que buscan persuadir a aquellos que sí para que se vuelvan abstemios también.

- Bebedores sociales: Son los individuos que beben entre amigos, es decir, cuando se juntan en alguna reunión o fiesta. Sólo se embriagan en ocasiones especiales, pero por lo general estas personas no toleran este tipo de estado en exceso.

- Alcohólicos sociales: Son personas que beben y se embriagan frecuentemente, pero mantienen cierto control en su comportamiento. A pesar de esto, siempre busca algún momento para beber algunas copas.

- Alcohólicos: Son los individuos con gran dependencia a las bebidas alcohólicas. No pueden controlar su conducta, lo que representa un desajuste tanto en sus vidas como en la de las personas que los rodean.